Palma, 23 sep (EFE).- La Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca, PIMEM, ha anunciado que, si bien respeta el derecho a hacer huelga el próximo día 29, no la secundará, y también ha pedido que se respete la libertad de los empresarios y sus trabajadores para abrir sus negocios ese día.
En un comunicado difundido hoy, PIMEM considera que serán las pequeñas y medianas empresas, junto con los trabajadores, "las principales víctimas de la reforma laboral de Gobierno".
"No creemos que las medidas adoptadas por el Gobierno español mejoren la crítica situación económica que padecemos", indica la nota, que añade que la rebaja del salario de los funcionarios, la congelación de las pensiones y el alto número de parados "está afectando de lleno a la bajada de los ingresos".
PIMEM añade que contempla cómo "casi cada día" cierran negocios en Mallorca, consecuencia, a su juicio, de "una errónea política económica que parece beneficiar más a las grandes empresas y entidades financieras que a las PYMES, principal sector productivo del país".
La patronal de la pequeña y mediana empresa apunta asimismo que la reforma laboral provocará más despidos y mayor precariedad en el mercado laboral, aunque agrega que no cree que la huelga general pueda suponer la retirada de la reforma, sino que "más bien será un perjuicio económico en unos momentos muy difíciles para las pequeñas y medianas empresas".
"Pedimos por lo tanto que los sindicatos presenten propuestas de servicios mínimos en el transporte considerando nuestra insularidad, y que se respete también el derecho de los empresarios a abrir su negocio con total normalidad y de los trabajadores a acudir al mismo si así lo deciden", concluye. EFE

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